COMER EN EL BAJO MIÑO

Arrayal 39, el sabor más natural y cuidado de la cocina gallega

El tipo de cocina que oferta, casi en su totalidad, tiene ese acento popular gallego.(Foto: Arrayal 37)
El tipo de cocina que oferta, casi en su totalidad, tiene ese acento popular gallego.(Foto: Arrayal 37)
Casas de nobleza antañona, calles de piedra vestidas de hiedra. Es Tuy, donde se asentaron los romanos. La ciudad amurallada en el medioevo. Aquí es obligado degustar un menú enxebre.
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El río discurre caudaloso y sereno; algo morriñoso, como si se apenara de su cercano destino: el Océano. Estamos en la zona del bajo Miño, a la altura de Tuy. Casas de nobleza antañona, calles de piedra, procedentes de las canteras cercana, vestidas de hiedra y llenas de historia. Aquí se asentaron los romanos y se convirtió en ciudad amurallada en el medioevo. Por aquí discurre el Camino a Compostela.

Espacios que bordea la raya fronteriza con Portugal. De ahí que a los habitantes además de tudenses reciban el calificativo de arrayales.

El río produce una naturaleza prodigiosa de una vegetación donde el color verde muestras todas sus posibilidades cromáticas. La zona vetusta es el Tuy viejo; el nuevo parece darle la espalda con sus modernos edificios. Preside la zona antigua la hermosa catedral. El río divide como frontera natural España de Portugal. Aquí la gente contagiada por la tranquilidad del río es tranquila, amable y muy fraternal con sus vecinos portugueses.

El Miño que da cobijo en sus aguas a las apreciadas angulas, hoy tan escasas, es también el refugio de la apreciada lamprea además de especies acuáticas como el sábalo.

Desde que se oyó el canto de cuco al principio de la primavera la lamprea esta “cucada”: es decir en veda. Pronto se abrirá de nuevo, cuando el pajarillo vuelva cantar, atrayendo a gentes de diversas procedencias para probar los contundentes guisos que con ella se cocina.



Uno de los lugareños más conocidos es Pepín Pernas, toda una autoridad a la que hay que acudir para conocer cualquier dato histórico y sobre todo la historia del Miño a su paso por Tuy. Es él quien nos conduce a Arrayal en el Barrio de San Bartolomé. Una hermosa finca pensada para eventos con una hermosa casa de piedra -no podía ser menos- y varios jardines. La entrada se ilumina   del morado color de las buganvillas, tan frecuentes aquí. Dentro, en los jardines, conviven los magnolios con los mazos de hortensias y las camelias.



Francisco Herranz Carrera concibió este negocio pensando para eventos y celebraciones. Añadió también un cuidado restaurante que se instala en el primer piso de la casa con un clásico decorado que recuerda a los antiguos pazos señoriales. Con su chimenea para el invierno y las mesas a las que no falta detalle, de los amplios manteles a las cuidadas vajillas: cuadros, objetos vitrinas con recuerdos, cortinas con grecas coloristas. Todo para conseguir un ambiente muy agradable.

Nos decantamos por un menú muy gallego. Un menú enxebre, pues el tipo de cocina que oferta, casi en su totalidad, tiene ese acento popular gallego. En las huertas tudenses crecen unos hermosos puerros, también calabacines, espinacas, nabizas y las apreciadas patatas, que tanto predicamento y salida culinaria tienen en esta zona geográfica. Aún llegamos a los últimos tomates rosados y carnosos que llegan de la próxima zona del Rosal.

Las apetecibles rodajas solo necesitan un poco sal y unas gotas de excelente aceite para que nuestra memoria nos devuelva al tiempo en el que el tomate sabía a tomate. También los preparan con ventresca de bonito.



 A un buen plato de las inevitables croquetas de buena masa y pollo se unen otras hechas con masa diferente y que contienen espinacas y queso roquefort, quizás sea éste el único ingrediente foráneo presente en este almuerzo.



La filloa gallega, que algunos confunden con los creps franceses, son una delicia coquinari. Casi siempre se sirven azucaradas como postre Por ello resulta novedosas saborearlas aquí rellenas de verduras. La cosa es así: huevo batido, leche y harina para la soleta (antiguamente se le añadía sangre animal) Dobladas esconden como farsa calabacín y puerro, dos hortalizas que se significan por su finura.



No falta la empanada, de fina masa rellena en este caso de zorza, vegetales o bonito.

Cuando me preguntan cuál es mi marisco preferido respondo: la sardina. Ya sé que no pertenece este pescado de popular arraigo al grupo de crustáceos, bivalvos etcétera que forman parte de esa riqueza de las rías gallegas, pero unas sardinas recién llegadas a puerto y hechas al amor de la lumbre, sobre una rebanada de pan de millo ( maíz) constituyen un plato único.



También las xoubas, más apreciadas, que son más pequeñas, de intenso sabor, sardinitas terciadas, capturadas por el arte pesquero “do xeito” que no las daña al sacarlas de la red en el momento de su captura.

En Arrayal las enharinan solo levemente para no empastarlas y las fríen en un buen aceite. Hacen los mismo con unos xurelitos (chinchos) de carne más blanca y textura más tierna y completan el plato con unos pimientos de Padrón, municipio de Herbón, de ahí que reciban ambos nombres.

Su origen parce remontarse a una variedad que los franciscanos trajeron de México en el siglo XVI. Se fríen y se les añade sal gorda componiendo un acompañamiento típico. Quizás pensando en su origen, Alvaro Cunqueiro decía “que algo tenían que picar”.



Hasta aquí nuestro enxebre condumio que recibe una alta consideración culinaria. Pero la cocina no acaba ahí. También en la carta se ofertan un buen cordero castellano, bacalao a la brasa, pollo de corral o arroz con rape, en entre otras apetitosas viandas.

Regamos la comida con un albariño de la cercana zona del Rosal, que nunca decepciona. Y tras el postre, una copita de orujo.

Nos vamos con la morriña que nos ha contagiado el lento y asombroso discurrir del río, cuando el sol se esconde y se enciende las casitas de la ladera portuguesa, en Valença do Miño ,como si fueran un belén frente a la amurallada Tuy.
 
FICHA

Restaurante Arrayal
Arrayal, 39 Tuy (Pontevedra)
Teléfono: (986) 601808
Cierre semanal: lunes
Precio aprox: 35 Euros

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